Comunicación con la familia

Cada año, miles de niños huyen de los conflictos y la pobreza en los países centroamericanos de Guatemala, El Salvador y Honduras, en busca de seguridad y para reunirse con familiares en los Estados Unidos de América.

En las rutas de migración a través de México las personas se ven expuestas a la violencia y a la explotación de bandas delictivas y traficantes.

Manuel vivía con su madre en Honduras cuando recibió amenazas de una banda. Sus opciones eran unirse al grupo o morir. Abandonó su ciudad natal con apenas una mochila llena de pocos efectos personales, entre ellos, la información para ponerse en contacto con su madre.

Mientras viajaba en La Bestia, el peligroso tren que suelen utilizar los migrantes para atravesar México, le robaron sus pertenencias y perdió toda la información que tenía para mantener la comunicación con su familia.

A su llegada a los Estados Unidos, fue recluido en un refugio para niños no acompañados. Mientras que todos los menores tenían la oportunidad de llamar a casa y e informar a sus seres queridos sobre su paradero y bienestar, Manuel no podía hacerlo, hasta que intervino la Cruz Roja.

En el marco del programa de restablecimiento del contacto entre familiares, los voluntarios con la Cruz Roja Americana se sentaron a conversar con Manuel y reunieron información sobre su madre. El niño dibujó un mapa para situar su casa en relación con la escuela local y la Cruz Roja. Con este mapa, la Cruz Roja Hondureña fue capaz de encontrar a su madre, quien proporcionó su información de contacto, así como los datos sobre la tía de Manuel en los Estados Unidos de América.

Todos los migrantes de la región experimentan problemas de seguridad y comunicación. Las dificultades que se les plantean a lo largo de las rutas migratorias, junto con las prácticas de detención y deportación de los Estados de la región, a menudo ponen en peligro la vida de esos migrantes y limitan sus medios para comunicarse con su familia.

La Cruz Roja se esfuerza por atender a las necesidades humanitarias de esas personas. A lo largo de la frontera entre los Estados Unidos de América y México, la Cruz Roja Mexicana brinda la atención médica básica necesaria a los migrantes retornados, controla la presión arterial y los niveles de glucosa, administra primeros auxilios y trata casos de deshidratación.  La Sociedad Nacional utiliza clínicas móviles para ofrecer tratamiento médico y llamadas telefónicas a quienes se desplazan a lo largo de las rutas de migración en México.

A través de asociaciones con otras organizaciones humanitarias de ayuda a los migrantes, la Cruz Roja Americana, ayuda a que mantengan comunicación con sus familiares y presta servicios básicos de primeros auxilios a lo largo de la frontera entre México y los Estados Unidos de América y de las rutas migratorias dentro del país.

Roberto pudo aprovechar este servicio después de verse separado del grupo con el que viajaba. Deambuló por el desierto durante cuatro días hasta que se topó con un campamento donde pudo descansar, recibir atención médica básica y ponerse en contacto con su familia.

Su experiencia en el desierto fue tan terrible, que dudó entre continuar su viaje o renunciar y regresar a México. Gracias al servicio telefónico, pudo llamar a sus familiares para pedirles consejo y lo agradece. “Conversar con mi familia me facilitó enormemente las cosas en esta difícil decisión. Me reconforta saber la Cruz Roja me puede ayudar”.

PROTEGER LA HUMANIDAD

PROTEGER LA HUMANIDAD

Detrás de las estadísticas de migración, hay vidas humanas.

Also available in: Inglés, Francés, Árabe, Alemán

[an error occurred while processing the directive]

Comunicación con la familia