El aumento de las cifras de desplazados crea presión en los campamentos

Los campamentos palestinos en el Líbano son verdaderas ciudadelas dentro de la ciudad, con sus propias rutinas caracterizadas por un sinnúmero de problemas y necesidades. Durante setenta años, más de cuatrocientos mil palestinos han vivido en el Líbano en doce de los denominados “campamentos”; en la actualidad, esos campamentos se asemejan más a suburbios de ciudades como Beirut.

Desde el comienzo de la crisis en Siria, se observa un significativo aumento de la población de los campamentos, con la consiguiente notable presión en cuanto a recursos. La sección libanesa de la Media Luna Roja Palestina goza de reconocimiento y es un punto de referencia para los palestinos, y ahora también, para los refugiados procedentes de Siria.

Los voluntarios y el personal brindan asistencia continua a la población, a través de cinco hospitales, centros comunitarios y de salud y secciones de la organización, en medio de una situación en que las necesidades son colosales.

En Beirut, la capital del Líbano, muchos refugiados sirios han decidido vivir en los campamentos palestinos en Shatila, Mar Elias o Bourj el-Barajneh, porque el alquiler es más barato. En estos lugares, dos familias pueden vivir juntas en una habitación.

La vida, según muchos, puede ser muy difícil. “No tenemos agua corriente en la habitación, sobrevivimos solo con la ayuda de la Media Luna Roja, las Naciones Unidas y otras organizaciones no gubernamentales”, indicó una mujer. “Literalmente estamos en situación de dependencia para la comida, la ropa, las mantas, para todo. Sufrimos mucho y no vemos una salida en el futuro”.

Durante el invierno la Media Luna Roja Palestina centra sus esfuerzos en la distribución de artículos para mejorar la calefacción y la alimentación de miles de familias.

La población identifica al personal y los voluntarios de la Media Luna Roja como agentes de programas de salud y primeros auxilios comunitarios, que prestan apoyo sanitario y servicios psicosociales. “Aquí nos sentimos seguros, recibimos ayuda y, a través del programa, aprendemos prácticas saludables”,  indicó un participante. “Estoy feliz de que mis hijos puedan venir aquí tanto para jugar, como para leer y asistir a algunas clases; es fundamental para ellos”.

En el campamento de Shatila, el centro de la Media Luna Roja presta servicios médicos y comunitarios desde 1978. En los últimos cuatro años, la población ha aumentado, de diez mil a dieciséis mil personas, y las actividades que ejecutada la Sociedad Nacional son fundamentales para esta frágil comunidad.

La sección libanesa también administra cinco hospitales. En 1985 se inauguró el hospital de Haifa, ubicado en el campamento palestino de Bourj el-Barajneh, en Beirut, que cuenta con todas las instalaciones, desde quirófanos hasta salas de pediatría, obstetricia, ginecología y urgencias.

Sin embargo, al estar rodeado por los otros edificios, no es posible la ampliación del hospital para satisfacer las necesidades.

El hospital atiende entre dos mil y tres mil pacientes por mes, en un claro ejemplo de aplicación concreta de los principios fundamentales del Movimiento.

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